
La luna y las mareas
La marea es uno de los fenómenos más curiosos que podemos ver en el mar. ¿Sabes qué es? La marea y sus cambios vienen originados por las fuerzas de atracción gravitatorias que ejercen el Sol y la Luna sobre la Tierra.
Este fenómeno comporta el movimiento de enormes masas de agua por la superficie de nuestro planeta, atraídas por los astros que nos rodean. La fuerza de atracción de la Luna es entre 2 y 3 veces más grande que la del Sol, a causa de la proximidad del satélite. El origen de las mareas se produce en el interior de los océanos, prolongando su efecto hacia los litorales costeros de la Tierra y dando lugar en las subidas y bajadas del mar. Es en el interior de los océanos donde se encuentran las grandes masas de agua que se mueven a causa de la gravedad.
Tipos de mareas
Según la localización de la Tierra, el ciclo de flujo y reflujo puede ocurrir una vez (marea diurna) o dos veces en el día (marea semidiurna) o ser de tipo mixto. Durante la luna llena y la luna nueva, es decir, cuando la Tierra, la Luna y el Sol son sustancialmente en el mismo eje (denominado sizígia), operan juntos y las mareas son de mayor rango (mareas vivas). En contraste, durante el primero y último trimestre, cuando los tres astros están en cuadratura la marea es inferior (mareas muertas).
Las mareas más bajas del año se producen normalmente en los solsticios de invierno y verano, la más alta a los equinocios de la primavera y el otoño. Dos mareas altas sucesivas están separadas por un periodo de doce horas y media, de forma que entre una pleamar y una bajamar pasan seis horas y cuarto.
En los mares cerrados o pequeños (como el Mediterráneo) las mareas son casi imperceptibles, pero en los océanos y mares abiertos, en cambio, puede haber diferencias de algunos metros entre la bajamar y la pleamar. El Monte Saint Michel, Saint Malo o bien poblaciones del norte de la Península son lugares donde se pueden observar con detalle.