En septiembre comemos besugo • #JoMenjoPeix
agosto 31, 2020

En septiembre comemos besugo

El besugo es un pez de la familia de los espáridos (como la dorada o el sardo) con una carne blanca y dura. El besugo blanco (Pagellusacarne), llamado antiguamente en la Barceloneta y en otros territorios costeros boga-Ravell, es de color dorado, incluso blanquecino y vive principalmente en fondos arenosos.

El besugo del lunar (Pagellusbogaraveo) es más bien rosado y tiene una mancha oscura que lo caracteriza situada detrás en la cabeza y encima la aleta dorsal, como si fuera un lunar. Este último llega dimensiones más grandes y es menos común y quizás más sabroso que el besugo blanco (los tres factores contribuyen a que tenga un precio más elevado).

Ambos peces son de carne sabrosa, muy apreciada en otros territorios de la Península y a veces con poco reconocimiento. En Madrid dicen que el sabor del besugo dependía del tipo de paja con que era transportado de la costa hasta la capital, es tan popular que todavía hoy no falta nunca besugo a un hogar madrileño en Navidad. Incluso da nombre a un utensilio para cocinar pescado, la besuguera.

Rico en minerales como el hierro, el yodo, el fósforo, el sodio, el magnesio y el flúor ayuda al organismo a regular la hemoglobina, a equilibrar los niveles de agua y a fortalecer los huesos y los dientes. También es una fuente importante de energía y proporciona una gran cantidad de proteínas, vitaminas B y, a diferencia de otros pescados blancos, vitamina A.

Está considerado como el rey de los peces en Japón desde tiempos inmemoriales. Es una de las comidas más apreciadas en las grandes celebraciones, por eso no es extraño que forme parte del menú de celebraciones diversas. Una curiosidad: es hermafrodita. Vive unos 16 años, los primeros 10 como macho y los siguientes como hembra.

Su sabor incomparable hace que a la parrilla o al horno sea la mejor manera de degustarlo. ¿Cómo os gusta a vosotros?