
Pescado, salud y ‘la nueva normalidad’
Después de la situación de confinamiento que ha provocado el Covid-19 y el cambio de hábitos drásticos que nos ha supuesto en muchos aspectos, llega ahora la desescalada y con ella la ‘nueva normalidad’.
Y en temas de alimentación, ¿en qué consiste esta desescalada y nueva normalidad?
Según el informe de la Fundación Española de Nutrición (FEN), el consumo de alimentos básicos de la dieta mediterránea ha aumentado durante el confinamiento por coronavirus. Y ¿en qué se traducen estas cifras?. En un mayor consumo de todos los grupos alimentarios, y sobre todo en la compra de productos frescos, legumbres, frutas y hortalizas, frutos secos, aceite de oliva, y nuestro producto estrella: el pescado.
Si hemos conseguido mejorar los hábitos alimenticios esta cuarentena, ¿por qué no mantenerlos?
A pesar de que no hay una dieta específica para protegerse de los virus, tampoco del coronavirus SARS-CoV-2, llevar una dieta equilibrada mantendrá sano nuestro sistema inmune, imprescindible para combatir las agresiones externas (como podría ser el famoso Covid19) o internas.
Alimentos antioxidantes, frutas, verduras, legumbres y cereales, acompañados de la amplia variedad de pescados y mariscos que nos brindan nuestros mares, convierten nuestra dieta mediterránea en la aliada perfecta para la nutrición equilibrada de toda nuestra familia.
¿Qué aporta el pescado a nuestra dieta?
El pescado es un alimento con tantas proteínas como la carne, rico en vitaminas y minerales, pero además algunas variedades de pescado, como el atún, el salmón o la caballa, son también una importante fuente de Omega 3, ácidos grasos esenciales tanto para nuestra salud cardiovascular como para aumentar las defensas de nuestro organismo.
Es recomendable que grandes y pequeños añadan a su dieta 3 o 4 raciones de pescado a la semana.
Nota importante: Aprovecha y compra pescado de temporada lo más fresco posible. Cuidando tus hábitos de consumo, además de cuidar tu salud, ¡cuidarás la de nuestros mares!